Aprendiendo el idioma ruso

Este apasionante idioma eslavo tiene un grado de dificultad bastante alto, así que quienes lo hablamos/estudiamos -en general- lo hacemos por un motivo particular y, honestamente, me sobran los dedos de una mano para contar la cantidad de extranjeros que he conocido que lo dominan o que al menos tienen un muy bien nivel.

Quien decide aprender ruso primero tiene que enfrentarse a un alfabeto diferente (el «cirílico»), incorporar un par de sonidos nuevos, agregar un género extra (el neutro), y prepararse para entrar en un mundo gramatical que difiere bastante del propio (esto es para los que tenemos una lengua romance como nativa, aunque aplica a los de otros grupos lingüísticos también).

Libros de ruso
No es solamente la gramática lo que puede resultar complejo, sino que también hay que familiarizarse con palabras en las que sentimos que faltan vocales, o a las que cuesta relacionar con otras como para recordarlas. Un ejemplo cotidiano: el “hola” formal se dice “здравствуйте” (zdravstvuite). Otro: recuerdo la emoción que sentí cuando pude al fin recordar y pronunciar de una forma decente la palabra “sustantivo“, que en ruso es “существительное (suschestvitelnoe).

Desde mi experiencia, uno de los temas que más suele costar es el de las declinaciones que, en forma muy resumida, vendrían a ser las alteraciones que sufre un término según su rol o relacion gramatical dentro de una oración. Si tomamos -por ejemplo- el sustantivo “свет” (luz), según el caso que aplique, se podrá transformar en: света, светов, светы, светами, светам, светом, свете, светах o свету (son nueve variantes para esta palabra en particular, pueden imaginarse entonces cómo tiene que trabajar la cabeza hasta finalmente implementar este concepto).

Libro «Ruso para todos»

A diferencia de lo que sucede con lenguas populares (y/o dominantes) como el inglés, francés, español o alemán, cuesta encontrar buenos manuales de alumno para aprender ruso (de hecho no hay tantas opciones), pero por suerte está internet, que nos provee de sitios web, videos y otros recursos en línea para estudiar y/o practicar.

Con esta nota queda inaugurada una nueva sección del blog, llamada «Rustellano» (ruso y castellano), donde iré plasmando textos relacionados con los idiomas en cuestión.