La euro-renovación de viviendas

Que la gente decida reacondicionar sus viviendas no tiene nada de llamativo, pero si a la denominación de ese proceso se le agrega el prefijo “euro” ya entramos en un clásico ruso: la mirada hacia Europa como referencia de calidad (algo que ya había mencionado, y que en Argentina se da también).

La modernización de viejos departamentos soviéticos está a la orden del día; a veces dada por la necesidad real de infrastructura, por el deseo de hacer una redecoración total, o, como en muchísimos casos, para mejorar las posibilidades de alquilarlo o venderlo por más dinero.

Sucede algunas veces al ingresar a un edificio antiguo, que al mirar un poco alrededor se nota que el estado general del mismo está lejos de ser óptimo, pero una vez dentro del departamento todo está nuevo y en el típico estilo occidental. Es ahí cuando se dice que tiene hecha la mágica “euro-renovación” (евроремонт).

Eso sí, la calidad de estas obras muchas veces deja bastante que desear. Los albañiles suelen ser mano de obra barata y temporal proveniente de Uzbekistán, Kirguistán o Tayikistán, y no necesariamente son duchos en lo que hacen. He visto escaleras a desnivel, interruptores de luz que prenden y apagan al revés, picaportes que abren en diferentes sentidos, y mi detalle favorito: láminas cubrepiso con patrones que simulan madera (a veces colocados de forma tal que quedan partes elevadas o con aire debajo).

Puerta de edificio

Independientemente de la antigüedad del edificio, lo más probable es que haya en la entrada lo que acá llaman “domófono” (домофон), que es basicamente el portero automático, que sirve tanto para llamar a un departamento en particular como para abrir la puerta principal. La gran desventaja de este sistema es que no suele ofrecer alternativa (por ejemplo, la vieja y querida llave), entonces sucede que si deja de funcionar simplemente no podés ingresar. Me pasó, incluso en invierno, complicado.

En este pequeño video se puede ver cómo uso una llave electrónica (con un tanque estampado, bien al estilo “solamente en Rusia“) apoyándola en el dispositivo:

A pesar de ser un fan del minimalismo en general, en este contexto prefiero el estilo maximalista soviético, donde abundan las alfombras (¡hasta en las paredes!), los muebles, los objetos en general, y donde hay una atmósfera genuina, pero se entiende que sean muchos los rusos (especialmente jóvenes) que tuvieron suficiente de eso, y que se inclinen por la renovación.